
En un mundo marcado por la crítica fácil y la desinformación, los católicos debemos apoyar la figura del Papa que, como sucesor de San Pedro, es una piedra angular de la Iglesia Católica. Recordemos que Jesús mismo confió a Pedro la misión de confirmar a sus hermanos en la fe (Mateo 16:18-19 NBLA).
Motivos por los que los católicos debemos apoyar al Papa
El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC 882) nos enseña que el Papa, Obispo de Roma, tiene “plena, suprema y universal potestad sobre toda la Iglesia”. Esto quiere decir que su ministerio es un servicio de guía espiritual y unidad. Apoyar al Papa no es una opción secundaría, sino que es parte de la fidelidad al Magisterio y a la comunión eclesial.
De igual manera, la Conferencia Episcopal Española nos recuerda que la comunión con el Papa es un signo de pertenencia auténtica a la Iglesia. Entonces, apoyarlo y defenderlo es también promover y resguardar la misión que Cristo mismo le confió.
En este sentido, podemos resumir y condensar en 4 los principales motivos para apoyar al Papa, aunque no son los únicos.
- Continuidad Apostólica: El Papa es el Vicario de Cristo en la Tierra, sucesor de San Pedro, encargado de guiar a los fieles y mantener la unidad de la Iglesia.
- Autoridad Doctrinal: Sus enseñanzas, especialmente las ex cathedra, son infalibles y vinculantes para los católicos, ofreciendo dirección en fe y moral.
- Unidad de la Iglesia: Apoyar al Papa fortalece la comunión y evita divisiones, siendo un símbolo de la fe católica para el mundo.
- Misión Evangelizadora: Su rol es crucial para difundir el Evangelio y orientar a la Iglesia en el mundo contemporáneo
¿Qué debemos hacer?
En la actualidad proliferan publicaciones en las redes sociales que difunden críticas contra el Papa, cuestionando sus decisiones y acusándolo de ser “mal Papa”. Ante esto, todo católico debe discernir:
- No dejarse llevar por el escándalo. San Pablo llama que evitar las divisiones entre nosotros (1 Co 1,10).
- Recordar que la crítica destructiva no edifica. El Papa, al igual que cualquier pastor, puede ser objeto de incomprensiones, pero su ministerio merece respeto.
- Responder con caridad. No debemos polemizar, ante ataques infundados, se debe responder con serenidad y conocimiento; es importante dar testimonio de unidad y oración por él.
La Iglesia nos enseña que las diferencias no deben expresarse en campañas públicas de desprestigio, sino que deben expresarse en espíritu de comunión. Por ello, defender al Papa implica orar por él diariamente, como expresa el CIC: la intercesión es parte de la vida cristiana.
Es fundamental que solo nos informemos de fuentes oficiales, leer documentos papales, homilías y encíclicas en lugar de rumores. Además, debemos dar testimonio de unidad, por ejemplo, en conversaciones familiares, laborales y digitales, siempre mostrando respeto hacia el Papa como muestra de fe madura.
Conclusión
Los católicos estamos llamados a la comunión y no a la división. Defender al Papa es defender la unidad de la iglesia y también la misión confiada por Cristo. Es por ello que, frente a las críticas y los ataques, nuestra respuesta debe ser el respeto, la oración y el testimonio de fidelidad.
Ven Señor Jesús
Ven, Señor Jesús
Porque sin ti ya no hay paisaje
Ven, Señor Jesus
Porque sin ti no hay melodías
Ven, Señor Jesus
Porque sin ti, no encuentro paz en nada
Sin ti, mis ojos no brillan
La vida es poca cosa sin ti
Sin ti, sin ti, sin ti
La vida es poca cosa
Ven, Señor Jesus
Ven pronto a mi vida
Ven pronto, Señor
Ven pronto
Porque sin ti, yo no quiero la vida
Ya no canto con alma
Ya mis manos no sirven
Ya no esucho latidos
Ya no abrazo con fuerza
Mi corazón no se ensancha
Mi sonrisa no es plena
Y todo sin ti
Nada vale la pena
Porque sin ti, ya no me llena nada
Porque sin ti, todo suena vacio
Sin ti, todo me deja tristeza
Porque sin ti, yo no respiro hondo
Porque sin ti, todo me cansa
Porque sin ti, me falta todo
Y me sobra todo
Todo sin ti, sin ti
Dile al Señor
Ven, Señor
Ven pronto a mi vida
Ven pronto, Señor
Ven pronto
Porque sin ti
No me importa mi hermano
No me importa el que sufre
Porque sin ti
Mi corazón es de piedra
A quien todo resbala
Acostumbrada a los pobres
Acomodada a su casa
Sin jugarse la vida
Sin gastarla por nada
Sin gastarla por nada
Dile a tu Señor
Ven, Señor Jesús
Ven pronto a mi vida
Ven pronto, Señor
Ven pronto…